Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Archivo: Julio 2008

Vagina y cafeína. Epístola.

brosi 23/07/2008 @ 16:59

No noto nada, pero por la mañana desayuné casi medio litro de té antes de ir al trabajo, el Darjeeling ese, ¿te acuerdas? Luego dos cafés que ya sabes que yo no soy mucho de café pero cuando lo bebo es sin leche. En el trabajo son gratis y nunca parece suficiente cafeína. Uno confunde allí el aburrimiento con el sueño. Más tarde, en casa ya, media botella de Coca-Cola, de esas de 33 cl. No estoy muy seguro de que esa Coca-Cola fuera mía, ya sabes que yo no soy mucho de esas mierdas carbonatadas; pero la encontré en la nevera y diría que la compré la semana pasada pensando que para desayunar con esta calor asquerosa sería mejor cafeína fresquita que un café ardiente. Ahora tú sugerirías café con hielo, pero si haces memoria recordarás que te dije que yo nunca he bebido café con hielo porque no soy yo mucho de esas mariconadas.

Y no noto nada, no importa cuánta cafeína, he seguido igual en estado semi-dormido hasta hace bien poco. Y no es que ahora me haya hecho efecto la cafeína, es que la noche se acerca, y con la noche todo mi sueño desaparece, y empiezo a soñar. Ya sabes.

No puedo dormir bien, mucho menos desde que tú te fuiste. Podría decirte que te extraño, pero estaría mintiendo. Lo que extraño es hacer el amor contigo, follarte, azotarte el culete,…

Yo sé que tú sientes algo parecido por mí, sé que soy un amigo con el que te diviertes, y al que no querrías tener como pareja estable o padre de tus hijos, lo sé y me apena, así que trato de ignorar este conocimiento, porque cuando me doy cuenta de lo que soy para ti, me gustas menos.

Creo que por eso, aquella vez no conseguía concentrarme y no se me ponía dura, ¿te acuerdas? tú querías que te la metiera, yo había estado pensando en nosotros mientras te comía las tetas. Mi cuerpo estaba contigo pero me pasó como a Annie Hall, esa que no podía follar sin antes colocarse, su mente encarnada en forma de espectro se separa de su cuerpo y se sienta junto a la cama a observar a la pareja besucona, y Alvy Singer le decía ¿Qué te pasa? Te noto ausente. Y tú me dices que te la meta. Pero así no había manera. Ni chupándomela funcionó. No sé. Yo estaba como cuando te quedas mirando fijamente a algún sitio y eres incapaz de volver al mundo real para contestar a la persona que te está preguntando algo. Ahora tú dirás que eso sólo me pasa a mí, ja, ja. Anyway, tú querías que te la metiera, pero sabes lo que yo quería. Yo quería que me dijeras te quiero, te adoro. Yo no lo sabía en ese momento, pero eso es lo que yo quería, y si me lo hubieras dicho, te la habría metido bien dura, (…y me habría corrido en dos segundos).

Pienso que quizás te has marchado porque porque te sientes inestimada conmigo,… Otras veces pienso que tú eres más fuerte que yo, que no necesitas que te quiera, y que te has marchado porque tenías que hacerlo, sin tener yo nada que ver en tu decisión.

Ahora cada noche imagino tu cuerpo, revivo momentos y te reinvento. Tú no lo sabes, pero cada noche te hago el amor, y tú me sigues diciendo que cada vez es mejor, que te encanta cómo te lo hago, sigues quedándote paralizada después del orgasmo, sigues pidiéndome que te castigue, etc. Tú no lo sabes, pero seguimos follando cada noche, y ahora siempre me dices que me amas, y me pides que no me vaya, y yo te consuelo e imagino adónde podría ir. Noruega, India,… no sé.

Así que no puedo dormir por las noches, y durante el día voy zombi. Es un asco. Quizá deberíamos habernos quedado juntos, fingiéndonos amor. Ya, ya sé que tú me amas, que no se trata de fingir, yo a ti también te amo, pero digo amor del verdadero, ese que tienen los demás, que deciden vivir juntos en pareja y hacen todas esas cosas, tener hijos, etc. Seguramente pensarás ahora que ese es el amor de los mediocres, de los verdaderos zombis, y que nuestro amor es mejor o más bonito. No sé. Yo creo que sería feliz viviendo contigo, aunque tuviera que arrancarme las alas. ¿Sabes? tanto tiempo contigo…, quizá me he creído mi propia actuación.

Nada más, solamente quería decirte lo que siento. Espero que estés bien.

Besos.

Fernando Díez Guijarro

PD: Puesto que no sé cómo ubicarte, envío esta carta a la casa de tus padres, creo que tenías planeado pasar por allí el mes próximo. Para entonces seguramente ya esté recuperado y esta carta no será más que una foto vieja.

---

Extraído del capítulo Epistolas de Hijo, nunca te cases ni tengas hijos, de Gustavo Rivas Montalvo. Editorial Alfaguarra Infantil, 2003. Barcelona.